
En föra ponemos en marcha un nuevo proyecto de biodiversidad junto a Bodegas Vega Sicilia.
El objetivo es evaluar y mejorar la biodiversidad, los hábitats de interés comunitario y la conectividad ecológica de su finca en Quintanilla de Onésimo, en plena Ribera del Duero.
Que una bodega de esta dimensión confíe en nuestro equipo refuerza una idea que compartimos: la sostenibilidad se construye con datos, método y decisiones de gestión.
Partimos de una finca con marcado carácter forestal y un mosaico de vegetación con alto potencial para albergar fauna y flora diversas. Ese mosaico es clave para que el territorio mantenga su resiliencia, su funcionalidad ecológica y, en definitiva, los servicios ecosistémicos que sostienen el sistema productivo.
El trabajo se estructura en cuatro bloques complementarios, con un enfoque técnico orientado a resultados aplicables.
Realizaremos inventarios de vertebrados combinando metodologías de campo diseñadas para capturar tanto presencia como patrones estacionales.
Entre otras acciones, contemplamos:
El objetivo no es solo generar listados, sino obtener indicadores de biodiversidad robustos y comparables, útiles para priorizar medidas y hacer seguimiento en el tiempo.
En paralelo, abordaremos un análisis de hábitats con especial atención a los hábitats de interés comunitario (HIC).
Se levantarán parcelas y se realizarán inventarios florísticos orientados a medir presencia, abundancia y distribución de taxones, además de variables necesarias para diagnosticar el estado de conservación.
Aquí el foco es doble:
Este bloque es clave porque traduce la información de campo en un diagnóstico operativo: qué conservar con prioridad, qué restaurar y dónde tiene mayor impacto actuar.
La biodiversidad no depende solo de “parches” de hábitat: depende de que esos parches estén conectados de forma eficaz.
Incorporamos un análisis específico de conectividad apoyado en Biöpatch, que permite caracterizar el paisaje y orientar medidas de mejora basadas en evidencias.
Analizaremos:
El análisis funcional se plantea para cuatro grupos biológicos con requerimientos ecológicos distintos:
Este enfoque permite ser más precisos ya que no todas las especies “leen” el paisaje igual, así que los corredores y medidas de mejora deben responder a esa diversidad de necesidades ecológicas.
Con los resultados del inventario, el diagnóstico de hábitats y el análisis de conectividad, elaboraremos una propuesta de actuaciones de conservación y mejora: acciones realistas, priorizadas y vinculadas a evidencias del trabajo de campo y del análisis espacial.
La finalidad es que el proyecto sirva como base para una gestión forestal con visión ecosistémica, integrando los servicios ecosistémicos estudiados de manera práctica: conservar y mejorar, pero también facilitar una toma de decisiones más sólida y trazable.
Proyectos como este responden a una idea sencilla: lo que se mide bien, se gestiona mejor.
Evaluar biodiversidad, hábitats y conectividad con metodologías consistentes permite pasar de la intención a la acción: identificar valores ecológicos, detectar puntos críticos, diseñar medidas eficaces y establecer una línea base para comprobar mejoras con el tiempo.
Nosotros entendemos este tipo de trabajos como una convergencia entre ciencia aplicada, tecnología y gestión del territorio. Y en una finca como la de Vega Sicilia este enfoque puede marcar una diferencia real en conservación y en toma de decisiones.
Pronto compartiremos más avances de este proyecto. Además, te invitamos a contactar con nosotros si crees que pueden existir sinergias o necesidades similares en tu organización.